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Si Contáramos La Historia Como es Debido

Aqui podemos apreciar una fila de obreros Silver
esperando cobrar su quincena en una “Silver Payline,”
designada para ellos en la Zona del Canal de Panamá, circa 1915.
Foto gracias a nuestros amigos en Afropanavisions.com

A lo largo de mis andanzas en este mundo se me ha comprobado que, sin duda alguna, los Hombres del Silver Roll habían absorbido la mayoría de los daños psicológicos por haber trabajado bajo un sistema opresivo y segregado, que fue en general un entorno de trabajo generalmente rudo y difícil. Esos legendarios Hombres Silver, o de la plata, mis Silvermen como me gusta que se les recordara, esos quienes comprendían esa inmensa mayoría de obreros, de esa histórica fuerza laboral, de trabajadores en toda la Zona del Canal de Panamá. Fueron esos que obtuvieron ese honor, de ser los únicos que como obreros fueron de dura sepa, versátiles, flexibles y leales a la empresa.

Sin embargo, no fueron superhombres sino seres humanos cuyo papel como resultó ser su destino, fue el de proporcionar ese sacrificio mayor requerido para ver los océanos unidos. Fueron ellos los que sumariamente serían ignorados mientras que el mundo era testigo de esa creación maravillosa de ingeniería civil que había transformado en realidad todo lo que había salido de las millares de juntas de dibujo y de trabajo de meros soñadores de los siglos anteriores.

La historia sería la de seguir contando las hazañas por siglos que ensalzaran a hombres de esa raza Europea que, luego de cansarse de explorar, soñaban con la realización de una ruta más corta por mar y de mar a mar para recompensar sus hambrientos deseos comerciales que ofrecían las costas asiáticas. En cambio, los de nuestra etnia Westindian, hombres de suave y agradable personalidad que en su hablar sus jefes encontraron ser inteligentes y ansiosos de complacer a jefes como obreros de sepa. Sin embargo, apenas recibirían alguna mención en la hora de júbilo de su inauguración en el año de 1914.

Las hazañas de estos obreros negros que resultaron ser tan dinámicos en lo que sus brazos, hombros, manos, piernas perseverantes, y en lo que sus mentes e imaginación había podido lograr, iban a permanecer en gran medida ignoradas por todos los historiadores y presidentes estadounidenses, y aun por los nobles estudiosos de los Estudios de Negros de los departamentos universitarios mas respetados del Imperio.

Esta histórica de una amnesia colectiva, que para nosotros estuvo señalando esa otra cara de una historia oculta, y de cómo los Jefes de grandes empresas multinacionales después llegaron a ser laudiados genios financieros, en mercados bursátiles del mundo conocido. Incluso los tiempos de nuestros ancestros negros del caribe en Panamá fueron tiempos de la historia, en que habían surgido ganadores del Premio Nobel, de aclamadas mentes en economía, y que además han recibido más aplauso internacionalmente por teorías keynesianas. Mientras tanto la desventaja psicológica de la historia fue la llevaríamos nosotros sus descendientes, recordando a esos quienes fueron los obreros reales. Seriamos parte de la historia que seguiría siendo indecible e incluso incontables en nuestros tiempos presentes del siglo XXI.

Creo que si la historia se contara debe provenir de nosotros, los de las generaciones de supervivientes de las Gentes del Silver Roll de la Zona del Canal de Panamá. La historia debe ser contada correctamente y declarada de cómo hombres iban a presenciar como sus ancianos recuerdos de padres quienes habían trabajado a morir, cuando todavía eran hombres relativamente jóvenes. Morir fue de angustia en su depresivo estado de pobreza de años de rigurosos ritmos de trabajo que eventualmente revolucionaría el mundo comercial. Estos hombres y mujeres habían conocido nada mas que estar trabajando, algunos desde una juventud tan tierna como los catorce o quince años de edad, para luego sacrificar sus vidas dedicados a ayudar a sus padres, con el mismo ritmo de trabajo por ingresos magros.

Los puestos de trabajo no habían cambiado en nada para los de su raza, que para ellos pudieron haber oscilado entre eso de llevar agua a sedientos obreros negros, o el llevar suministros pesados a hombro, bajo el calor infernal, hasta estar trabajando bajo lluvias copiosas en esas enlodadas piscinas de lodazales todo el día, pero más a menudo era eso de trabajar en faenas largas y agotadores de 16 a 18 horas diarias sin momentos de alivio y sin renumeraciones algunas a la vista, para sus cuerpos o para sus almas que portaba una psique deprimida.

Un buen ejemplo de cómo los trabajadores Westindian tuvieron que recurrir a sus propios medios versatilidad y fuerza de voluntad está incorporado en la historia de un Edward Howell, quien había laborado para ese canal durante 47 años. Años en que pasara de excavador de zanjas a mano en esos campos que se dinamitaban la zanja, como chico que llevaba agua a sedientos obreros.

Llegaría a tener muchas más incontables ocupaciones hasta llegar a ser Contador de dinero, un oficinista en la Oficina del Tesorero de Cristóbal, en donde él eventualmente, se convirtió en unos de los oficinistas contadores de dinero. Su testimonio apunta a los tipos de condiciones de trabajos peligrosos que los hombres negros tuvieron que aguantar, y a la vez permanecer siendo dignos de confianza y vigorosos respondiendo al trabajo a mano. Su historia es interesante narrativa, y bastante descriptivo de esos tiempos de la historia.

No hubo ninguna forma de hacerles consideraciones, ni otras formas de consideraciones par esos obreros negros, forma de ofrecer ayuda psicológica o emocional para hombres quienes, después de haber trabajado, con los que dormían y comían juntos, tanto así que sus barracas fueron de relaciones que podrían ser que una mañana a tempranas horas despertaran a descubrir que su compañero había expirado su último aliento durantes la noche. Además que los supervivientes tenían poco que hacer que con frecuencia enterrarlos, sin saber cómo ponerse en contacto con miembros de sus familias en hogares distantes de las islas caribeñas.

Sus mundos de varones eran el de hombres que se respaldaban para hacerle frente a enfermedades de muchos tiempos sin tratamiento, como era la demencia y alcoholismo, que eran cuestiones a mano en que estos grupos de hombres tenían poca preparación o tiempos para estar haciéndole frente. Los períodos de malestares laborales no eran raros, pero con demasiada frecuencia los trabajadores internalizaban sus malestares que eran bien fundamentadas, y que no eran resueltos y así estuvieron llevándolos a sus hogares como equipaje de pura frustraciones.

Como he relatado anteriormente de la vida de mis abuelos, era una en que para aquellos hombres quienes habían comenzado a tener familias o que pensaban en iniciar familias, se verían con expectativas económicas que prácticamente no habían cambiado a lo largo de sus vidas desde su inicio en el trabajo de la construcción. El único cambio sería que tendrían una mujer como dependiente con la capacidad de comprar regularmente en la tienda, que la compañía llamaba el Comisariato Silver (Silver Commissary). De hecho, un hombre asalariado Silver con un libro del Comisariato en aquellos tiempos en el país de Panamá que carecía de instalaciones comerciales en que comprar, sería la preferida captura para las mujeres solteronas, aunque sus salarios fueran insuficientes para mantener una familia.

Creo, sin embargo, a pesar de no tener estadísticas que me respalden, que esta fue razón suficiente para que muchos hombres de la etnia Westindian siguieran siendo solterones y nunca hicieran compromisos duraderos con ningunas de las mujeres de su raza. Me parecía ser que fue manera que ellos pudieran continuar sobreviviendo y hacerle frente a una vida del Silverman en el Panamá de sus tiempos.

Esta historia continúa.

Compilando una Biblioteca de la Historia de Los Negros

Esta es la Biblioteca Pública de Nueva York-
New York Public Library, en Manhattan, una
verdadera joya y lugar en que pasé muchísimas
horas investigando el tema de La Diaspora Africana
en las Américas. Imagen gracias a El Mejor


La mayoría de todas las experiencias en que se adquiere informaciones con respecto a personas de la raza negra en este continente de Las Américas ha sido ganada descarga de frustraciones. Algunos de las bibliotecas y archivos más famosos del continente y las más confiables no tienen registros para la historia de negros o de las gentes de descendencia africana. Y así ha continuado siendo hasta en nuestros días, en especial para mi es que aquí en un país como es nuestro Panamá, en que los negros eran y han continuado siendo virtualmente la fuente laboral, muchos tiempos hasta en siglos llegando al siglo XVI.

Entonces ¿Cuáles serían las incidencias que han incitado a este quien escribe, como un desconocido quién tiene tanto amor por el arte de las escrituras, a continuar después de lo que ha estado contando y que usted lee aquí en estas páginas tan modernas del Internet? Son esas de entre otras que no pude encontrar en otra parte del mundo suficientes huellas que cuentan las actividades en la historia con respecto a las gentes denominadas de una raza Westindian de Panamá que es una amalgama de todas las otras razas Caribeñas.

Aunque los tiempos y la madurez habrían eventualmente curado esos comportamientos atroces de los gringos de la zona del canal de Panamá esos hechos que culminaron en las reversiones de esa zona franca no habían disuadido a las autoridades de los dos gobiernos principales en haberse tomado y transferido toda informaciones archívales vitales y la otra con un caudal de descendientes Westindian también esconde en sus archivos informaciones vitales cuando llegarían a tomar mando de valiosas fuentes archívales cuando cerró esa fecha de 1999.

Entonces nos es incluso tan difícil en este país de Panamá, un país en que la mayoría del grupo cultural Westindian Panameña, ha hecho tierra ancestral, verse como investigador que este haciendo investigaciones sobre ellos. Mas bien llegan a nuestra tierra natal científicos de todas las latitudes de la tierra, así como también llegan al Continente de la Antártica a hacer estudios.

En cambio le es más fácil hacer estudios sobre los seres del reino animal que de los panameños que son de descendencia Westindian. En los nuevos Archivos Nacionales de Panamá no pudimos encontrar a funcionarios que fuesen asignados a salvaguardar informes vitales a nuestros intereses. No pudimos ni sugerir que como en cualquiera biblioteca se nombre funcionario que sepa de referencia, sobre asunto tan importante, o sugerir que se tome en cuanta nuestro querellar como unas de las ofrendas del moderno mudo de bibliotecología.

Peor, nos ha ido en la Universidad de Panamá en donde los profesionales de las cátedras de humanidades todavía no han idealizado Estudios de la raza negra como especialidad dentro los estudios con derechos humanos de existir y además por consiguiente son hoy más raro que en 1977 cuando y después que había este servidor elegido con tan airoso animo el tema de estudio con que me había graduado con Licenciatura de la universidad en Nueva York.

Incluso en el departamento de Estudios del Negro y de los Estudios del Puertorriqueño en el cual había logrado graduarme se rumoraba preocupaciones en respeto a mi opción de materia en desarrollar cátedra. Debo confesar que realmente había yo puesto mis esfuerzos primordialmente en Estudios Afro-Hispanos a propósito y había seguido a la vez los estudios que se hacían de las experiencias Negra norteamericanas, con ahínco hasta más de cualesquieras de mis compañeros de clase. Entonces me era estar graduado y de estar aguardando la hora en que iba a poder conseguir llegar a casa a mi Panamá, en que podría llegar a darles a los estudios compilados ese toque final, aunque fuesen para estudios que incluso no me iban a ganar grado doctorado.

No obstante es de recordar tiempos en que respuestas de los departamentos universitarios fuesen igual que las recepciones que había llegado a recibir en “mi Panamá querido.” “No eres ni Negro ni Puertorriqueño, ni Panameño.” Tiempos fueron en que por lo menos fue cómo interpreté los rechazamientos sutiles que estuve recibiendo. No fue hasta logre cambiar el enfoque a estudios en que todos y cada uno de los de la raza humana íbamos a llegar. Esa Gerontóloga Social fue en donde llegaría a poder realmente enfocar mis experiencias de estudios de las razas negras de esos estudios sobre la calidad de vida y el envejecimiento de las minorías en los Estados Unidos de Norte América.

Todo lo anterior dicho no significa de ninguna manera que estoy demandando ser uno de los primeros eruditos en haber estudiado estudios negros por cuenta propia. Es que puedo al fin llegar a tiempos en que puedo proclamar que en realidad tengo deuda que pagar con otros eruditos quienes se las ingeniaron para enseñases a si mismo y que son luminarias con que me he encontrado a lo largo de esta humilde historia.

Es aquí que debo divulgarles a ustedes mis lectores que yo he encontrado en mis investigaciones a investigadores de la Diaspora Negra que han existido desde tiempos inmemorables. Alguno que han estado estudiando a entre el siglo XVl hasta el siglos XlX, y de otros que me han llegado mis conocimientos en estos últimos años, quienes son de está generaciones pasadas del siglo XX, esos quienes han hecho del tema trabajo de toda una vida, eso de estudiar a su gente, en la Diaspora Africana de las Américas.

No obstante en el curso de la formación de la verdadera identidad de gentes que han estado ocultados de todos nosotros por demasiado largos tiempos, he hecho eso mi pasión de toda una vida de llegar a ser como algunos de estos hombres y mujeres luminarias entre nosotros más brillantes.

Esta historia continúa.

La Literatura y Cultura Afro en Formación

Arturo Alfonso Schomburg,
Historiador, escritor, activista
comunitario, expositor y coleccionista
de libros, artefactos etc. de todo relacionado
con los Estudios Afro.

Gabriel de la Concepción Valdés o Plácido
poeta Cubano de mayor aceptación
1809-1844


La comunidad académica en la mayoría de los países de las Américas todavía están tímidamente quedándose atrás, lejos de estar integrando en sus sistemas departamentales de una educativa universal, o aún hasta en sus institutos de “
Estudios Negro” y de otras razas de esa inclusión. Tales estudios que compondrían el centro de planes de estudios y de la bases de estudios que compondrían disciplinas que informaran y formaran estudiantes, con respecto a lo distintivo de gentes de las distintas razas y colores y culturas del mundo que nos rodea.

Incluso con solo soñar de aquel día en que viejos profesores con cátedra verían incluidos en sus disciplinas, cambios de visión en que corregiría esas ideas de que las gentes de color eran y serán todos de clase quienes eran antes esclavos, y que hoy esos grupos de personas son ciudadanos viables, pareciera ser costo alto y demasiado solicitar de estas instituciones históricas de siglos de docencia errónea.

Aunque hoy hayamos mas y mas evidencia científica y literatura disponible que apuntan hacia esos extremos, debemos recordar que aquello de formar cultura negra en los Estados Unidos al igual que en toda la cuenca del Caribe además de en el Continente de América del Sur, había tenido comienzos mucho anterior a la fecha de 1619 o también 1492 que este escritor habría de estar utilizando como prueba patrón. Es decir que en la mayoría de las lenguas e idiomas heredadas por nosotros las gentes de color con contenido interesante y veraz.

Entonces, debemos declarar que hay abundancia de la literatura disponible que servirán de evidencia, prueba de que nuestra cultura había estado comenzando a tomar forma mucho antes que el siglo diecinueve cuando los negros Westindian valientemente se arriesgaron a inmiscuirse en las diversidades de culturas e intentando así estar implicados en proyectos tales como la construcción del ferrocarril Americano y el Canal Francés.

De modo que los idiomas realmente no son barrera, y pareciera ser además que no era así para individuos como los estimados tales como era Edward W. Blyden, o un Marcus Garvey, o Arturo Schomburg. Que ese Arturo Alfonso Schomburg un estudioso en el tema cuando casi nadie coleccionaba esos datos y que era marinero e humilde de la marina mercantil de profesión, y uno que utilizó su tiempo libre en sus recorridos para hacer que cada parada de su nave fuera, una de añadir a su biblioteca especial un archivo que hasta la fecha sería una de las mejores del mundo académico. Asa fue como él había investigado y recopilado libros múltiples e información sobre la cultura de las gentes descendiente de sangre africana.

En cambio todavía encontramos que esos individuos son excluidos de los anales de legitimidad histórica, y sin embargo, siguen siendo algunas de las figuras dominantes que han estado formando nuestra trayectoria cultural intangible, en nuestras sociedades occidentales, que todavía se enorgullece de sus históricos acontecimientos basadas en las guerras para marcar los avances de su cultura y forma de vida. La literatura de la raza negra del Caribe de habla hispana también esta sufriendo y perdida de lo que llamaría Estudios Afro-Hispanos en universidades que se glorían en ser expertos en el habla Castellana. Entre tanto no se oyen las voces de ese laureado poeta como Gabriel de la Concepción Valdez ni de su apodo de Plácido.

Gabriel de la Concepción Valdés o Plácido, como él prefirió que se le llamara, vivió en tales momentos de la historia en que la esclavitud negrera del siglo diecinueve, siglo en que la esclavitud siendo fuerte barrera institucional a gente de la raza negra en todas las Américas Españolas. Nacido mulato libre y versátil en las artes de la escritura publicó su poesía de temas negras y las leyó libremente en los café y en otros lugares en donde era invitado. En el año de 1844 Plácido fue arrestado durante la represión del Gobernador O’Donnell un español represivo, quien después lo acusa de comportamiento sedicioso, le tomaron arrestado llevándolo ante un paredón donde la escuadrilla militar lo fusila despiadadamente.

Esta historia continúa.

El Camino Hacia Una Literatura Westindian

Ejemplo de una guía a La
Literatura Westindian publicada
principalmente en Inglaterra.


El sendero que marca norte hacia lo que seria poseer Literatura de tendencia Anglo-Panameña y del todo dirigida a las gentes de la raza negra, una comunidad con historial y cultura Panameña. Aquello de ver en manos de niños de todas las razas, pero en especial de la raza negra y además de descendencia Latinoamericana, seria un abrir de consciencia hacia la diversidad de que muchos gustan alardear. Es recordar el como éramos nosotros en nuestra niñez, juventud que llegaban ser resultados de experiencias difíciles y desalentadoras, y que para este servidor seria de suma importancia.

La era ha llegado para que primordialmente nosotros descendientes de gentes de cultura Anglo-Panameña específicamente descendientes de Negros Westindian Panameña, de llegar a esa realización de que ese tremendo daño que tales privaciones culturales hacen al individuo. Aquello de como es el no tener disponible desde la temprana niñez, una literatura representativa de nuestra propias historias panameñas, llenas de nuestras propias experiencias, es algo que quien escribe estas humildes líneas, había estado viviendo y añorando ver realizable desde mis muy tempranas eras de niñez.

Para mi había llegado ser eso que identifico como Literatura Afro, desde esos momentos en que se me había plasmado en la memoria, el recordar tener una edad cerca de los tres años, en que aguardaba la llegada de mi abuelo materno al hogar. Eran esos momentos en que llegaría yo, a estar recogiéndole el diario o periódico de la mano, y que entendería ser el comienzo de ese despertar de las razones verdaderas de mi vigilia diaria. Para mi eso de esperar la llegada de mi abuelo maternal a casa, era también para su joven esposa, mi abuela maternal, período de estar aguardando ser una aventura tanto para ella como lo era para ése niño de tan solo tres años de edad. Entonces apenas él acababa de comer la cena y se sentaba y abría ese confiado periódico, y él se convertía para esa su pequeña audiencia de oyentes de nieto de solo los tres años de edad y su esposa, su presentador de noticias de las tardes.

Entonces tan pronto que ese periódico se abría en manos de ese señor, y antes de que llegara a comenzar a escoger las historias de las cuales iba a estar reportando para esa tarde, el niño de tan solo la tierna edad de los tres años se retorcía para rápidamente encontrarse entre piernas, de modo que el pequeño quería estar en posición en que pudiera estar tan cerca como fuera posible de las historias noticiosas que escogía su abuelo. Ese niño iba a estar creyéndose haber estado mas ávidamente cerca de lo que estuviera leyéndose y escuchando su abuela, esposa quien también era en esos entonces convertida en nueva abuela. Eso de también estar escuchando los emotivos análisis de su abuelo al editorializar después de haber leído, en eso que era especial sobre eso del misterioso “hombre blanco,” de quién el pequeño niño bebé pronto iba a perder interés, al demostrar con quedarse dormido. Esas eran las conversaciones que entre sus padres abuelos que en una noche a tempranas horas muy pronto serian lo que permanecería en mente de un niño quien apreciaba, aunque durmiente y decepcionado. Era que realmente él habría estado más alerta a las historias sobre niños, quienes hablaran como él y miembros de su familia.

Esa gran carencia después de estímulo literario, aunque no había sido en esos entonces expectativa de ese niño, sumamente joven hasta para reconocer esos problemas cotidianos. Sin embargo era sin lugar a dudas de enorme ventaja para aquel niño, hasta en una edad de su juventud. Entonces a partir de esos momentos tan tiernos de su joven vida, eran aquellos momentos en que se veía estar relatando sobre esos tiempos en que recordaba estar rebuscando en los tinacos de basura, en las partes traseras de un edificio en una vecindad en que la mayoría de las personas hablaban en español en panameño.

Era vecindad de viviendas múltiples en que ese individuo habría llegado a tener más de esos tres años, siendo aquello una eternidad para individuo altamente motivado como era él en esos entonces. De modo que ese niño aun cuando él hubiera seguido con esa expectativa, iba a estar en busca de sus únicos recursos para sostener una fuerza tan intangible. Luego iba a estar encontrando aquello cuando iba a estar él copiando letra a letra y después palabra tras palabra, de artículos periodísticos que para su edad eran largas. Era en esos silenciosos días tropicales cuando mientras permanecía debajo de la cama de sus padres, se le vería estar trabajando y analizando diariamente sus obras manuales, con esa pena de ver cómo se hacían esos artículos en etapas de composición.

A diario trabajaba el niño desde los cuatro años de edad, párrafos por párrafos analizando letras por letras cuidadosamente hechas. Era para ver primeramente como es que los párrafos eran compuestos. Después ese “Pelao” de tan solo en esos tiempos un cabriolo, después de examinaba esos trabajos se llenaba de tales sensaciones ardientes de haber trabajado, al verse en esos pasar de los tiempos examinando su trabajo, sintiéndose realmente como uno que hubiese sido realmente estado entrenándose a si mismo a ser escritor Profesional. “Un escritor verdadero”, se decía reservado a si mismo, y verse al pasar de los años cuando también luchaba con componer ensayos y composiciones en el idioma ingles, al llegar a los años en que estuvo como estudiante en edad adulta de esos primeros año de haber logrado estar en una milagrosa educación universitaria.

Un sueño puede hacer al hombre,” que es a mi entender lo que pienso que decía el Venerable Dr. Martin Luther King. O por lo menos eso es lo este quien escribe estas líneas interpreta decir al gran Dr. King o estar cada vez mas insinuando en sus discursos. Eran en esos discursos y charlas que había estado yo escuchando de ese iluminado Negro Americano, mientras caminaba las calles de la oscura área de Harlem en Nueva York. Tiempos en que sus visitas memorables eran en ese año de 1958 cuando apenas había yo llegado a estar en estados unidos. Luego iba a estar este quien escribe teniendo oportunidad de experimentar con eso que identifico como Movimiento de Estudios Negros en esos años 60’s que traducía a ser Estudios Afro-Hispanos en Estados Unidos.

Tales experiencias iban luego a lanzarme a un vació Literario en que me iba a estar encontrando casi a solas. Era que persona tal como era yo, en esos años, llegaba con esas remembranzas del primer amor que había tenido con la literatura Panameña descuidada en si. Además que más que descuidada iba a estar resultando una literatura que me había estado infundiendo mi abuelo maternal y eso era eso de tratar la Literatura Anglo Panameña Westindian.

Esta historia continúa.

A la Vanguardia de los Estudios Negros

Los Estudios Sobre los Negros (Black Studies)
y Sobre la Manumisión de los Esclavos en Nuestra América.
Imagen gracias a www.classroomclipart.com

En esos momentos preciados junto a mi anfitriona pude reflexionar sobre la trayectoria de mis estudios y hasta donde me habían llevado hasta esos instantes tan sublimes. Recordaba el pasado y como había procedido con pasos inseguros estudiando algo que no me traía tanta pasión como la historia de mis gentes los Westindian de Panamá. Continue reading