Tag Archives: abuso infantil

Desconectados

Sucede en una de esas noches en que me sentaba al lado de mi abuela cuando asistíamos a lo que para mí sería mi primera experiencia con cualquier tipo de educación espiritual en una de las iglesias evangélicas que a mi abuela le encantaba visitar. Mi abuela, de hecho, era una de esas personas que tenía siempre cuidado con las iglesias “organizados” prefiriendo visitar a todas las muchas y variadas expresiones de la religión cristiana y las otras no convencionales como las iglesias del monte o “Bush Churches” lo que, mas en adelante, explicaré. Continue reading

El Padre Que No Fué

Pacora. Imagen gracias a  http://panama.bienesonline.com/ficha-finca-venta-pacora-panama_FIV251.php

Pacora. Imagen gracias a
http://panama.bienesonline.com

A pesar de que mi padre se había embarcado en la Marina Mercante de los Estados Unidos, ausentándose de mi vida casi para siempre, yo seguía siendo ese niño de trece años en busca de esos importantísimos “buenos recuerdos” de él.  Aun con lo cruel y despiadado que había actuado conmigo yo no podía dejar de sentir algo de cariño hacia él. Después de todo, él poseía algunas cualidades que eran dignas de emular para un hombrecito de trece años. Se acercaba el 1949 para marcar el fin de una década llena de acontecimientos tanto para mi gente en Panamá como para mí. Continue reading

Huyendo de Casa y Escuela

Soñaba con la paz y tranquilidad de la selva.

Soñaba con la paz y tranquilidad de la selva.

El hecho de que un niño tuvo que soportar seis años completos de abuso emocional era lo suficiente para crear en cualquier joven un síndrome de cualquier tipo psicológico.

Así fue especialmente para los niños Afro Antillanos en las escuelas públicas de habla española que ya, a esas alturas, se habían convertido en campos de batalla de conflictos alentados principalmente por las actitudes racistas de los maestros. Los conflictos en la escuela, sin embargo, nunca serían peores que los que los niños estarían arrastrando desde sus hogares atormentados por los padres y parientes racialmente acosados en el trabajo y la sociedad. Continue reading

Mi Sonata de Estío

Pio Barroja, doctor, escritor y poeta español.  Aquí lovemos en su casa en Itzea.  Imagen.

Ramón del Valle Inclán, autor de la novela Sonata de Estío, me salvó ese verano del aburrimiento.  Pio Barroja, doctor, escritor y poeta español, sin embargo, era mi favorito de la Generación del 1898. Aquí lo vemos en su casa en Itzea. Imagen.

Aquel verano estuve dispuesto a encontrar las posibilidades que me ayudarían de medios de supervivencia. Evaluaba todo lo que, hasta esos momentos de mi vida, me hacía igual a los miles de una juventud panameña que llegaban a la edad adulta en esos barrios bajos de Panamá. Continue reading

Un Carácter Impecable

Imagen gracias a NASA

Imagen gracias a NASA

Ese incidente que involucró a la policía y a mi vecina Doña Dora había dejado una profunda huella en mi psiquis; tanto así que yo estaba esperando otro ataque a manos de mi padre, sólo que esta vez yo estaba dispuesto a luchar con él por mi vida a toda costa. Continue reading

La Iglesia

Uno de los demonios colgando de las paredes de la iglesia.  Imagen.

Uno de los demonios colgando de las paredes de la iglesia. Imagen.

Fue en una de esas noches, sentado en una silla al lado de mi abuela cuando asistíamos a lo que fuera mi primera experiencia de cualquier tipo de educación espiritual en una iglesia, que yo comencé a captar algunos preceptos espirituales. Fue una de esas reuniones de la iglesia evangélica a las que a mi abuela le encantaba visitar. Continue reading

Sucios Traidores

Una bella serpiente entre la maleza. Imagen.

Eran tiempos de mi vida en que me había unido a la iglesia Católica. Sin embargo, después de varios embates con la confusión y sentimientos de haber sido maltratado y de sentirme odiado, noté que mi abuela empieza a llevarnos, de niños a mi hermana y a mi a diferentes iglesias y todas de noche. Estas salidas serían lo que considere nuestras primeras salidas en familia, como tal, y no me fue sorprendente que nosotros, como niños, parecíamos disfrutarlas. Continue reading