El Dinero Sigue el Dinero

Mercado de Rio Abajo.  Imágen gracias a nuestros amigos de Panama Guide.

Mercado de Río Abajo. Imagen gracias a nuestros amigos de Panama Guide.

“¡Juni, Junia! ¡Juniiiiii!” El llamado de mi abuela siempre lograba sacarme de concentración cuando trataba de enfocarme en alguna lectura o tema de estudio. “Sí Mamí,” sería siempre mi única e inmediata respuesta ante su desesperada llamada, preparándome para salir a la calle pensando todo el tiempo que ella no se imaginaba lo que yo tenía que hacer a veces para cumplir con sus mandados; el ir y regresar a casa con seguridad, sobretodo cuando se trataba de los mandados del Susú, nunca fue fácil. A veces me tocaba entregarle a una que otra de las socias mucho efectivo, producto de sus ganancias en el Susú.

A continuación, sus órdenes me llegaban. “Vete y busca en mi bolso”, solía decir. “Tengo un paquete para Miss Pearley para que se lo lleves. Date prisa y llévaselo y regresa a casa pronto que yo quiero que comas algo para que me hagas otro mandado antes de que se ponga demasiado tarde”.

Estaría, entonces, listo y dispuesto como uno de esos mensajeros Incas o Aztecas para emprender mi carrera, rezando que no fuera interceptado por uno de mis rivales buscando retomar una pelea que yo había dejado sin resolver. Para entonces yo era un participante involuntario en esta bastante complicada esquema de cosas que con el tiempo marcaría los cambios iniciados por estos sistemas informales creados por la gente pobre, cambios que mejorarían inevitablemente la vida de la clase pobre y clase media de los centros urbanos y las nuevas barriadas.

Un buen ejemplo de esto fue cuando mi única tía casada, Marie, quien probablemente participaba en el Susú de mi abuela, llega a comprar un terreno en el distrito lejano de Río Abajo, en las afueras de la ciudad. En Río Abajo no había nada más que monte en esos tiempos; incluso, se estaba convirtiendo en un área vital para la comunidad Westindian Panameña del antiguo Silver Roll. En esta zona sería, nuevamente, donde, como en los viejos tiempos, la gente negra de la Zona del Canal se convertirían en pioneros, colonos y residentes de un área bastante inexplorada, como creadores de tendencias.

Pero, como siempre pasa con los pioneros, Río Abajo, así como otras áreas, se convertirían en nuevos imanes para la clase élite adinerada en Panamá. El dinero Panameño inevitablemente sigue el dinero de los Westindian del Silver Roll incursionándose en estos territorios buscando fortuna. Río Abajo y el distrito al lado derecho de la línea divisoria de la Avenida Central, siempre conocido como Parque Lefevre, se convirtieron en zonas muy cotizadas por la clase élite para continuar enseñoreándose, consolidando y acumulando riquezas ya que compraban tierras en estos sectores a precios extraordinariamente baratos.

Mas adelante, ellos entonces harían acuerdos prohibitivos para el resto de las personas del Silver Roll que anhelaban poder juntar una suma global adecuada para lograr hacerlos dueños de una casa propia en lugar de continuar como los eternos inquilinos.

Sin embargo, los tiempos provechosos aun no llegarían para las hordas de Panameños interioranos afectados por la pobreza de la campiña que avanzaban cada vez más hacia las zonas urbanas sobre-pobladas. A mediados de 1950 el siglo 20 no había marcado bien el calendario ya que el ferry de La Boca Ferry en la Zona del Canal todavía separaba a la gente del interior del país de sus contrapartes urbanas en los barrios de los alrededores del Canal de Panamá.

Esta historia continuará.

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