Nuevos Barrios para el Silver Roll

Rio Abajo.  Buen ejemplo de caserones desmantelados en la Zona del Canal y trasladados a Rio Abajo y Pueblo Nuevo para soluciones habitacionales para los antiguos miembros del Silver Roll.

Rio Abajo. Buen ejemplo de caserones desmantelados en la Zona del Canal y trasladados a Rio Abajo y Pueblo Nuevo para soluciones habitacionales para los antiguos miembros del Silver Roll.

Las personas de esa comunidad Silver Roll quienes antes poblaban los viejos barrios de las ciudades importantes de Panamá, serían pioneros nuevamente al ocupar las nuevas y emergentes “barriadas” que prometían modernidad.

La ciudad que conocemos como San Miguelito, una de las mas notorias municipalidades, es hoy testigo de la tendencia copiada por otras áreas de nuestros entornos urbanos del país. Para urbanistas panameños, imitadores de arquitecturas modernas del mundo, aquellos diseños serían hoy áreas urbanas y costeras del país en espera de ciudadanos mas pudientes. Áreas antes empobrecidas hoy dan testigo a una planificación  ideada para aventar ciudadanos de baja economía al mas allá de los litorales invisibles.

Aquel viejo barrio de Calidonia, lugar antes céntrico, parte del litoral Mar Pacífico, en conjunto con la histórica creciente Ciudad Capital de la República de Panamá, está hoy en la mira de ya no albergar gente pobre.  Como área estratégica, ha siempre estado cerca del famoso y cultural Canal histórico, vía marítima hoy conocida por toda la humanidad mundialmente.

Sin embargo, son hoy aquellas construcciones de una multitud de torres  parecieran estar en competencia con los recuerdos de los espíritus de esos antiguos obreros que lucharon hasta contra la naturaleza para formar espacios modernos.

El recuperar su espíritu es hoy tarea para sus descendientes. Ese apodo de “Silver People,” surgió de quienes todavía mantienen vivo esa esencia o carácter de esos antepasados trabajadores y rectos que hoy, a través de sus recuerdos y sus andanzas y vivencias, dan realce a que dejaron un patrimonio mundialmente reconocido.  Sin embargo, hoy podríamos decir que su memoria ha descendido a la total extinción junto con los pueblos de obreros negros de la Zona canalera norteamericana.

Así encontramos esa historia, como sucedió con esos pueblos a orillas de la famosa franja canalera, como fueron los pueblos de La Boca,  Red Tank, Silver City,  El Marañon, Guachapali y la Loma de San Miguel.  Para nosotros visitar esos entornos antiguos de Panamá y la Ciudad de Colón, nos parece como estar andando en un continuo viaje a la nostalgia.  Viajes en que el alma busca entornos conocidos y seguros.

Escuchamos a muchas personas hoy lamentarse de haberse trasladado a lugares tan lejanos del centro de la ciudad. Estas áreas de la ciudad que considerábamos lejanas del centro en nuestra historia que en un momento se consideraban áreas vírgenes boscosas  tal como lo fueron Rio Abajo, Juan Diaz,  Pedregal, Chivo Chivo y Chilibre,  son hoy áreas urbanas convertidas en áreas peligrosas y en vías de la extinción. La nostalgia nos es abrumadora al recordar ciudades jardines, que hermoseaban el entorno urbano.

Con respecto a la arquitectura urbana, esos caserones con sus balcones tropicales soleados y airosos  con áreas internas de amplios patios en que residentes podían realizar sus  actividades cotidianas e incluir a todos los residentes de la comunidad ya desaparecen de nuestro escenario citadino con feroz rapidez.

Lamentamos esta destrucción mientras agradecemos a esos periodos de la historia en que modernistas del pasado construyeron edificios como la Casa Magnolia que igual mantiene sus viejos espacios y todavía se usan esos cuartos para juventudes en vía de educarse y a la vez trabajar.

Se puede divisar aun la pequeña capilla de San Miguel.   Son estructuras que mantienen su esplendor desde  los tiempos en que la vimos construir, al igual que ese Hotel El Panamá.

Hoy reflexionamos con agradecimiento a aquellos pocos vecindarios que todavía permanecen como en los tiempos en que nos alejamos de ellos cuando nos unimos a la gran migración a Estados Unidos.  Con esos cálidos recuerdos de nuestras raíces pudimos sobrevivir a ese Brooklyn en Nueva York  después de habernos convertido en exiliados.

Esta historia continuará.

Comments are closed.