El Susú y los Viejos Barrios Silver Roll

Una calle de Calidonia en el 1940, aun siendo pavimentada.

Una calle en Calidonia en el 1940, aun siendo pavimentada.

Una vez que me encuentro viviendo con mi abuela paterna, gradualmente empiezo a familiarizarme con los populares barrios de la ciudad debido a mi participación directa a la afición de mi abuela por los juegos de azar. Entre sus favoritos había uno al que ella se refería como el ” Susú” y esa respaldada “Lotería” oficial que, en su léxico Westindian, se pronunciaba como “Latry”.   Al llegar al sexto grado habría llegado a conocer a todos los barrios en donde los Westindians vivían en la Ciudad de Panamá gracias a las rondas que hacía por mi abuela y sus extensos y complejos compromisos con sus juegos y sus clientes.

Al principio, los barrios cercanos eran parte de mi ruta regular por ser que me paseaba mayormente con señoras Westindian para entregar o recoger algún paquete, anunciándome simplemente como, “Mi abuela me envió”. Esa frase me ganaba el reconocimiento inmediato por casi todas ellas, sus compañeras de trabajo de la lavandería de Ancón . Pronto, me hice conocer a tal punto que no habría una ocasión en mis viajes por esos alrededores de San Miguel y en Wachipali en que alguien no me viera a través de su ventana cerrada o puerta para decirme, ” O, tu eres el nieto de la Señora Reid”, o, “Yo te conozco y te voy a acusar con Miss Reid ahora mismo”!”

Eran tiempos que marcaron el fin de una época en que aun se podía ver las calles siendo pavimentadas por grupos de obreros Westindian liderados por capataces norteamericanos de raza blanca, y las gentes Westindian se referían a las muchas estructuras de la ciudad como casas o edificios de madera.

Esas estructuras comprometían cuadras enteras de la ciudad y uno podía caminar a través de los patios y callejones como atajos para llegar a destinos variados en la ciudad. Seguiré relatando sobre esos variados callejones y patios en otras entregas.

En mis rondas yo podía caminar por toda la ciudad hasta llegar a las afueras de la ciudad para ahorrarme el real o nickle norteamericano que cobraba el bus, y todo sin mojarse durante los días lluviosos.  Además, uno se podía refugiar del sol y la lluvia con los numerosos balcones de los edificios y los abundantes arboles que habían por todas partes.

Para satisfacer mi afición por el peligro y demás aventuras, viajaba por territorios de agresivos muchachos cargando importantes sumas de dinero comprometidos por la abuela en su sociedad o el Susú, siempre cuidándome de estos asiduos peleadores callejeros.

También me aventuraba en los barrios altos de Bella Vista a recoger y entregar la ropa lavada y planchada por mi abuela, un negocio que ella usaba para complementar la magra jubilación de la abuela.  Ella se había jubilado al yo llegar a sexto grado y parecía muy preocupada sobre su pensión que a penas pagaba el alquiler en donde vivíamos, eso hasta que expandió sus negocio de lavandera.

Durante esos tiempos uno podía subirse a los edificios y oler las fragancias de comidas preparadas y aun poder detectar si las aromas provenían de familias de ascendencia hispana o de Westindian.  De hecho, todavía esos viejos espíritus  permanecen en esos vecindarios como testigos fieles de los tiempos en que las familias Silver Roll en esos viejos barrios de la ciudad capital y en la vieja Ciudad de Colon.  Notamos que estas ciudades todavía están en busca de maneras de poder olvidar las contribuciones de los Westindian cuando se acercan mas a la modernidad.

En esta época la mayoría de los habitantes Westindian habían sido desplazados de las áreas urbanas en que sus antepasados habían sido ciudadanos prominentes y personas importantes al contribuir a la fundación de esas áreas y espacios.

Esta historia continuará.

One response to “El Susú y los Viejos Barrios Silver Roll

  1. Winston A George

    Muy valioso recuento de nuestra historia y de las contribuciones de los Afrodescendientes Westindian a la cultura y el desarroyo de Panama.