Recordando Mis Abuelos- Las Raíces Afro Antillanas Panameñas

Una foto de mi abuelo Joshua Austin Reid.

Nunca me cansará de decirlo, pero siempre he creído que los panameños Westindian son un pueblo muy singular. De temple tan fuerte que nosotros los hombres de plata, los Westindian de Panamá, hemos evolucionado.

En el caso de la historia de mis abuelos paternos revelaría que cuando su novia, Fanny McKenly, se reuniera con él en el 1911, el Sr. Joshua Austin Reid, mi abuelo, había demostrado ser uno de los afortunados que, incluso, sobrevivieron a la gran carrera para cavar la “gran zanja”. Sin embargo, veinte tres años de trabajo desgastante no le habrían servido de mucho a él ni a sus amados hijos nacidos en Panamá. Eventualmente sucumbe a los años de constante trabajo laborando primero en las excavaciones con su incesante y ensordecedor ruido que emanía de la maquinaria de alta potencia y las peligrosas explosiones.

Los candentes pozos profundos de dos o mas millas de profundidad habían presentado grandes desafíos para un artesano experimentado- talabartero- durante los largos años que había presenciado terribles accidentes que, incluso, habían involucrado sus amigos y compañeros de trabajo. Este medio ambiente estresante, por decir lo menos, junto al peligro inminente de deslizamientos naturales durante y después del período de construcción lo había transformado a él y a los miembros de su equipo en expertos en la búsqueda de un número incontable de heridos y desaparecidos de hombres negros.

De la misma manera, los hombres de la nómina de plata como Seymour Green, mi abuelo materno, un experto herrero, continuaría con el trabajo mucho después de la muerte de Joshua Reid en 1929 y para el momento del nacimiento de su primer nieto y heredero en 1936, habría sido empleado por veintiséis años recibiendo casi el mismo salario que cuando finalmente muere en 1953. Unos treinta y nueve años después de haber comenzado laborando en el Canal de Panamá, moriría sin beneficios médicos para ayudar a tratar la enfermedad que, eventualmente lo mata.

En el momento en que vuelvo a ver a mi abuelo, Seymour Green, en esa visita fatídica en 1944, cuatro años después de nuestra separación de nuestra familia en Colón, tendría una perspectiva ligeramente diferente. Para un niño pequeño representaba un largo trecho de tiempo pero mucho había ocurrido que yo aún no era completamente capaz de entender acerca de ser un peón de la nómina de plata en la Zona del Canal de Panamá; eran momentos de muchos cambios importantes que nosotros, sus nietos, en última instancia, podríamos ver.

De hecho, en nuestra visita a ver a mi madre y mi hermano pequeño en Colón, el destino no me permitiría ver a mi abuelo por mucho tiempo en ese día, algo que yo lamentaría hasta el día de hoy. Más que una simple visita familiar informal llega a representar para mí una reconexión con mi “Westindianness“- mi identidad como Afro Antillano Panameño- el legado cultural que los panameños Westindian habían dejado en nuestro país.

Esta historia continúa.

Comments are closed.