La Ciudad de Colón y la Inauguración del Canal de Panamá

Ya para el 1914 se había puesto en operación la gran lavandería en Cristóbal.

La Estación de tren del pueblo de Empire circa 1907 en donde se ubicaban las oficinas administrativas del Canal de Panamá. Noten la pare Westindian en frente esperando su tren. A lo mejor solicitaron su licencia de matrimonio.

A la Ciudad de Colón en el año de inauguración de1914 le tocaría presenciar la procesión de buques viajeros llenos de turistas desde la costa este de estados unidos, como si todavía fuera tiempos de la conquista del oeste de ese país. Ademas, todavía se verían llegar los buques Royal Mail de la flota Británica que patrullaba el archipiélago antillano del mar Caribe repletos de hombres y mujeres que tenían la misma intención de encontrar empleo.

Mas que simples viajeras las mujeres estaban ansiosas de llegar a trabajar y emplearse como sirvientas, camareras, mucamas, cocineras y niñeras quienes formaron un gran imán para atraer mas familias estadounidenses blancas a la Zona del Canal.

En ese momento los empleos aun estaban en abundancia pero algunas de las jóvenes de raza negra habían sido reclutadas para suplir la grave falta de mujeres entre los obreros Westindian. Entre ellas se encontraban algunas con deseos de encontrarse con algún prometido que no habían visto en entre cinco y diez años de haber jurado compromiso matrimonial. Algunas logran dar con el paradero de sus viejas parejas, pero para otras la suerte les depararía un encuentro con un nuevo pretendiente con que contraer matrimonio en los predios del viejo edificio de la administración en Empire. La controvertida aprobación del gobierno norteamericano de fomentar los viajes de mujeres negras terminaría en que a esas señoras se les catalogara como prostitutas.

Después de que la administración norteamericana montara investigación y reuniera a todas esas damas a juramentar, de hecho, no se estaban prostituyendo, la vida continuaría con mayor normalidad para estas damas, sembrando las próxima generaciones de matronas y abuelas de los Afro-Antillanos en Panamá.  Algunas encontrarían trabajo como cajeras en los Comisariatos del Gold y Silver Roll o en alguna otra parte integral de la fuerza laboral de la nómina de plata.

Al llegar el momento de la inauguración del Canal el 15 de Agosto de 1914, las lavanderas, cocineras y cajeras se habrían unido para formar comunidades en los asentamientos Silver o los barrios mas humildes de las ciudades de Panamá y de Colón. Los varones, por su parte, continuarían en busca de cualquier empleo en los hondos renglones del profundo hoyo, que pronto uniría a los dos océanos sobretodo en Colón donde entraban buques de alto calado.

Es preciso recordar que ese pequeño Colón se había tornado mas que un pequeño puebl de los tiempos pasados y que para la fecha clave del 15 de Agosto de 1914 aun recordaba los primeros intentos de la construcción del ferrocarril, Panama Railroad (1848-1855). De igual forma recordamos esos valientes intentos por cavar un Canal que llamaríamos El Canal Francés (1881-1891) que tocó tantas vidas de los hombres negros de las Antillas de habla ingles.

Colón era, ademas, una ciudad que había propiciado los proyectos de las grandes Bananeras en la Provincia de Bocas del Toro y Chiriquí y le había dado auge a la minería en Costa Rica. Nos consta recordar que La Chiquita Banana había nacido en los movimientos comenzados en la Ciudad de Colón. En fín, aunque para la etapa de la inauguración en 1914 todavía desembarcaban en Colón importantes números de hombres y mujeres Afro Antillanos, continuaban las operaciones y el funcionamiento eficaz del Canal de Panamá con la puesta en marcha de las obras hidricas, las potabilisadoras, y, por ejemplo, la gran lavandería que supliría casi todos los barcos que llegaran al canal inclusive las buques militares.

En ese año de 1914 se inaugurarían las muy esperadas y grandes plantas de lavandería sacando a la gran parte de las mujeres negras de sus viajes a los muchos arroyos cercanos a donde ellas acostumbraban ir a lavar su ropa de sus recién arribadas amas del Gold Roll.

Para la oficial apertura del Canal en 1914 aun permanecía las peligrosas amenazas de súbitos deslizamientos y la necesidad de las consecuentes obras de dragado que empleaban a millares de obreros negros. El constante movimiento de toneladas de metros cúbicos de tierra que se convertían en fango, obstruyendo totalmente la vía y, a la vez, el paso a las naves durante días les favorecía a las mujeres en la Ciudad de Colón por ser que muchas de las mujeres encontrarían mucho empleo como lavanderas.

Hay que recordar que en todos esos eventos se prescindía de la mano de obra Negra Westindian quienes llenaban las calles de Panamá y Colón en las madrugadas y las tardes saliendo a trabajar. Así sería como muchas damas se las arreglarían para apoyar a sus hogares y, aunque no fueran  personajes invitados en el gran festejo inaugural o las fiestas en los hogares y los clubes nocturnos y grandes salones de baile, serían, sin embargo, la importante y vital parte de todo lo que estuvo ocurriendo en aquel Canal Zone estadounidense, ahora hecho y derecho.

Esta historia continúa.

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