El Sueño de un Niño en Busca de Escuela

Imagen gracias a Oberlin Heritage Center

En esos tempranos días de nuestros barrios de la Ciudad de Panamá, nosotros nos enfrentábamos a las consecuencias de ser parte de una herencia cruel de la segregación racial tanto dentro como fuera de la Zona del Canal de Panamá.

La historia nos dice que fueron de los peores días para la política de expulsión de los negros Westindian, empleados de los municipios de la Zona del Canal Negra y sobretodo para nuestra familia. Nosotros, los niños en especial, vivimos la cruda realidad.

Si nuestra situación habitacional no fuera lo suficientemente estrecho y difícil, nosotros los niños pequeños, de pronto nos enfrentamos a la aterradora realidad de estar solos todo el día y, a menudo, parte de la noche tambièn ya que nuestros padres salían a disfrutar de su postergada luna de miel, la que nunca pudieron gozr cuando recièn casados- dejàndonos solos a nuestra suerte dentro de la casa.

El hecho de encontrarnos solos era algo que nos llenaba de terror sobretodo cuando yo percibía claramente durante el día que eramos fáciles de detectar entre los niños de ese antiguo barrio puesto que éramos los únicos niños visibles entre los adultos cuando el resto se encontraban en la escuela. Podrìamos ser fàcil presa de cualqier depredador.

Así, mi hermana Aminta y yo hicimos lo mejor que pudimos en especial durante los días lluviosos cuando los aguaceros tropicales nos visitaban en abundancia silenciando a todo en nuestro entorno. Buscábamos refugio en el piso de nuestro espacio pequeño pero familiar en nuestra habitación. El espacio, de hecho, se convertiría en todo un reto ya que esta vivienda uni-habitacional nos dejaba con un área cada vez más reducido a medida que ibamos creciendo y nos acercàbamos a nustro sexto y séptimo año de vida.

Eventualmente, la soledad rutinaria nos enviaría en busca de refugio fuera de nuestro estrecho hogar y alejados de las constantes disputas entre nuestros padres al enorme edificio de tabla cercano, un edificio de igual apariencia al nuestro y una de las muchas estructuras que hacìa de la ciudad lo que era en aquellos tiempos.

Día tras glorioso día pasaba lentamente para nosotros hasta el momento en la noche cuando íbamos en busca de nuestros compañeros de juego que se habían ausentados en la escuela todo el día. Alegrados de verlos de nuevo en casa la mejor parte de nuestras reuniones diarias sería que ellos nos enseñaban a nosotros, los rezagados Westindian, lo que era estar en una escuela donde hablaban español, aunque nunca hablaron mucho acerca de sus actividades escolares.

El día llegarìa, sin embargo, cuando se nos daríà la buena noticia de que íbamos a ir a la escuela. “No queda muy lejos,” nos informa nuestra joven madre una mañana con una sonrisa mientras ella nos alistaba para nuestro primer encuentro con un maestro Westindian. Tendríamos que caminar un buen trecho en la parcialmente desierta ciudad, unas tres cuadras de la ciudad durante. 

Esta historia continuará.

4 responses to “El Sueño de un Niño en Busca de Escuela

  1. charles cox

    would like to email you a picture of The seven days Adventist school with students and teachers present.
    Would also like to send you a copy of myself and friends in maranon calle 20
    approximately 1950

    • Good to see you here Charles! Please do send us the photos, would love to receive them so that our readers may view them also.

      RR

  2. please give me a email address for me to send photos
    gracias

    • Carlos,
      I have sent you my e mail in a private message. Thanks again and please keep sending your comments and feedback, we do appreciate them.

Leave a Reply