Panamá es un Sancocho

Para el Profesor Armando Fortune Panamá siempre fue un “sancocho” – una mezcla de elementos en lugar de una fusión – en contraposición a la noción de la vieja oligarquía Panameña del Crisol de las Razas, y de alguna manera parece más precisa sobre todo viniendo de un hombre negro muy atento y elocuente que vivió los rigores de haber crecido en Panamá como Afro descendiente.

Como expresó acertadamente uno de sus discípulos, Gerardo Maloney, “Fortune sabía muy bien que detrás de esta representación de Panamá como un ‘crisol’ estaba la ‘etnofobia’ dentro de las fronteras nacionales, especialmente en las ciudades de Panamá y Colón, donde se concentraba la población negra del país urbanizada”.

De acuerdo a Luis Pulido Ritter, novelista panameño y estudiante de Armando Fortune, el Profesor Fortune fue el primer intelectual panameño en transformar nuestros orígenes africanos negros en el punto de partida para una verdadera comprensión de la ideología nacional panameña de mezcla racial o “mestizaje” – para obtener una visión de la psique nacional.

Fortune, señaló Ritter, era consciente de su posición personal, intelectual y cultural sobre su descubrimiento de la verdadera historia de las relaciones de Panamá con su multitudinaria población negra; fue representante de esta nación que excluye a los negros en un momento en la historia cuando los negros de las islas del Caribe anglo-parlante habían llegado a este país para la construcción de tanto el Canal Frances como el Canal Americano.

En sus apasionados exposiciones, Armando Fortune, dice Ritter, se puede comparar en su tratamiento del tema de la presencia de los africanos y, particularmente, los negros del Caribe en Panamá, con Aimé Césaire, en su reconocimiento que sin el elemento negro la nacionalidad panameña sería incompleta.

Respecto a la construcción de la nación, Fortuna, por el contrario, afirmó que los negros, como un elemento en el origen y la historia del país, fueron y son una presencia irrefutable que el país nunca podría negar. Fortuna, por su trayectoria intelectual y profesional pertenecía a la clase de panameños interesados en establecer la construcción de una nación en la que se encuentra al Negro como una presencia vital e indiscutible desde los tiempos coloniales.

Fortune tuvo como trasfondo la figura de un George Westerman que, siendo de ascendencia Westindian, alcanzó la altura de Ministro de estado en la ONU.  Fortune, por otro lado, no recibió el merecido reconocimiento por parte de la comunidad intelectual/académica ni fue considerado parte de los activistas negros de su época.

Para Armando Fortune, el Negro o el ser humano de ascendencia africana, fue parte integral de su esencia como académico, periodista y ensayista. Tal fue su compromiso e insistencia en este tema que su único interés era exponer los rasgos excluyentes en las convencionales disertaciones académicas sobre el tema de raza y clase y muy eficazmente desafió la noción errónea de un “crisol” y su supuesto papel en el “mestizaje” de la población de Panamá. Panamá es, ciertamente, un Sancocho.

Esta historia continuará.

Comments are closed.