El Voto Final

La votación final sobre la Cláusula 12 aprobó en segundo debate y el memorial enviado a La Asamblea Nacional, firmado por más de 500 ciudadanos de ascendencia Westindian, aunque fuera mencionado superficialmente no fue leído en su totalidad. Todavía tambaleando luego de la cruda decepción y albergando un renovado temor para su propia gente, así como sus hijos, los Westindian se quedaron atónitos ante el incierto futuro en un país que sólo había conspirado y logrado privarlos de sus derechos básicos como ciudadanos. 

Pedro Rhodes y George Westerman continuarían su lucha decidida por restaurarles la ciudadanía a sus hermanos antillanos por los próximos siete años hasta el 1947, cuando Panamá recordó que había firmado un convenio con las Naciones Unidas.  El documento que habían firmado después de la segunda guerra mundial establecía que ninguno de sus Estados miembros (de la ONU) podría pasar o mantener leyes que prohíben o revocan el derecho de ciudadanía sobre bases raciales, de color o la nacionalidad de sus padres.

Estos dos incansables defensores de los derechos de su pueblo presentaron la situación apremiante del panameño de ascendencia Westindian ante la Asamblea General de la ONU en una conmovedora presentación por Pedro N. Rhodes obligando así a la República de Panamá a desistir en la aplicación de las cláusulas.  De esta forma se abre el paso para la aprobación de la Constitución actual ratificada en 1972 que demuestra un actitud algo más liberal hacia sus ciudadanos Westindian.

Sin embargo, vemos que los “padres de la República” nunca se disculparon con los ciudadanos Westindian por este grave atentado en contra de sus derechos de ciudadanos. En futuros artículos amplificaremos sobre la persona de Don Pedro N. Rhodes y el desempeño de esta figura histórica.

Esta historia continúa.

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