La Constitución Panameña del 1941 y los Inmigrantes Prohibidos

Don Pedro Rhodes, jurista Colonense 
George Westerman- foto de joven.

En estos momentos de la historia nos es importante poder subrayar la labor incansable de Don Pedro Rhodes, un joven abogado nacido en la Ciudad de Colón quien en su tiempo fue muy conocido como buen jurista y quien, junto con el venerable Don George W. Westerman, fueron los únicos que iniciaron los más pujantes desafíos a esa Constitución Política del 1941, mucho antes de que se convirtiera en Ley de la República en enero del año 1941.

Don Pedro Rhodes y el Señor George Westerman previeron la urgencia notoria de emprender posturas en oposición a la nueva Constitución Política del país, ley que en efecto habían considerado nefasta, no solo para su ciudadanía sino también presentaba un mal aspecto para su Madre Patria, que estaba a punto de desnacionalizar a todos sus hijos de ascendencia Westindian nacidos en la republicana Panamá después de 1903.

En efecto, una vez convertida en ley estas personas serían “despatriadas,” ya que no podrían reclamar su nacionalidad panameña ni su ciudadanía norteamericana los nacidos en la cercana Zona del Canal.

Ambos señores se habían hecho asociados en un equipo quijotesco para enfrentar ese atropello Estatal ese año de 1940, cuando Pedro Rhodes indignado por aquel descaro abusivo a los derechos humanos de su etnia había hecho preparar escritura para una ponencia de apelación al buen juicio de los Padres de la Patria, diputados de la Asamblea Nacional de Panamá. En cortesía de sala y en sesión abierta a ciudadanos comunes estuvo presente para apelar por que no se pasara tal ley, algo así que manchara de deshonor al país. Cuando el texto de la Constitución propuesta estuvo debatiéndose fue tiempo en que Don George Westerman y el abogado Pedro Rhodes solicitan “Cortesía de Sala,” así que se les otorga permiso para dirigirse ante la Asamblea en sesión plenaria.

Fue entonces cuando Don Pedro Rhodes se le otorga tiempo para que ofreciera sus argumentos de descargos en contra de la ley. Aunque resulto dar una presentación impecable en español, afirmando que ese documento en propuesta ley era básicamente fragrante violación a los derechos humanos de ciudadanos natos, de la población de ascendencia Westindian provenientes de las Indias occidentales. La Asamblea iba a resultar ser la que históricamente la que llevaría designación de ser la que había seguido adelante aprobando esa Constitución Panameña sobre el llanto de toda una ciudadanía. Habían los legisladores en efecto llegado a no hacer revisiones algunas y aprobaron en estructura básica esa ley, que incluso incluía cláusulas notorias que denominaran a toda una población panameña trabajadora y bien portada con la etiqueta de “inmigrantes prohibidos”.

Aquellos nefastos actos judiciales iban a ser terreno fértil para la recepción de la nueva ley racista como ley del país Panamá, y de hecho el censo del año anterior, ese Censo de Población de 1940, subrayaría aquello de como no habían incluido cifras algunas que detallara en la población clasificación por raza. Aquello llegaría en el futuro a transformar al grupo de ascendencia Westindian en población de personas criminales, violadores de la ley, población que todavía estuvo entre la población panameña como población invisible, lo cual iba a mucho más tarde convertirse en base para manejar las nefastas restricciones raciales que quedarían dentro de la nueva Ley Constitucional.

Después del año de 1941 en que esa Ley Constitucional se había convertido en ley de la nación, la administración Arias aplicaría las cláusulas de desnacionalización, usadas para así negarles ciudadanía panameña. Entre tanto iba a resultar que toda una juventud de niños y jóvenes de ascendencia Westindian, iban a estar sufriendo los estragos económicos y sociales de gentes perseguidas como “inmigrantes prohibidos”. Como siempre fueron esos tiempos las protestas entre los de la comunidad Negra Westindian fue esa de ser reaccionaria. Sus rezos y plegarias como protestas cayeron en saco roto como habían esperado los asociados considerados “quijotescos.”

Tiempos iban a ser que la nueva Constitución comenzaría a causar estragos en muchos sectores del diario vivir tanto en la Zona del Canal como en los barrios cercanos a la vía acuática. Así la historia contaría que prácticamente había esa ley dejado a más de 50.000 personas sin ciudadanía alguna, además de ser causa de las implacables dificultades económicas y ansiedad que conocemos como el moderno “estrés” que para muchos miles de jóvenes miembros de una juventud emergente iban a debilitar culturalmente. Además fue en su mayoría el impacto para los que tenían deseos de viajar fuera del país de Panamá. Fueron ellos duramente presionados esos que deseaban obtener pasaportes, y muchos individuos que fueron ciudadanos panameños, nacidos en Panamá, recibían pasaportes estampado diciendo “nacionalidad desconocido”.

Entre tanto los de la raza Westindian quienes portaban pasaportes británicos, como lo fue con mi abuela paternal, que aun era súbdita británica, vi como ella atesoraba su pasaporte por ser que ellos podían viajar sin restricciones algunas. En cambio la ley conocida históricamente entre la comunidad Westindian panameña como la de la “desnaturalización,” tenía cláusulas también sobre la “Nacionalización del Comercio y leyes sobre Carnet Comercial, ” que además fueron también aprobados en julio de ese mismo año, y que además llegaría a estar complicando aún más, la vida para los de la etnia Westindian Panameña. Aquella ley aunque estuvo por su principal blanco el controlar a comerciantes de la población Asiática, China, que por cierto, también se vieron afectados como objetivos de la etiqueta de “inmigrante prohibidos”, estas nuevas leyes restrictivas sobre “nacionalizaron” del comercio, en efecto, prohibieron el establecimiento de empresas de venta al por menor a miembros del grupo etiquetados “inmigrantes prohibidos”, y había causado gran agitación y pérdidas económicas a empresas Westindian.

Prácticamente la ley había logrado eliminar algunos negocios entre los más antiguos de la Comunidad Westindian en Panamá. Esos negocios fueron entre los que más sufrieron grandes pérdidas como los de los negocios de bienes raíces. Había la ley en especial afectado a las llamada Escuelas Westindian cuando estuvieron requiriendo que depositaran unos $15,000 antes de que pudiesen obtener permiso de operación. En especial afectarían a las escuelas Inglesas, esas conocidas como las English School entre los de la etnia Westindian, aquellas instituciones por aquello de requerirles depósito de $ 15,000 para permiso de operación, iba a dejar sin educación básica a miles de jóvenes y niños quienes se rehusarían a ponerse bajo el régimen de la educación en el idioma Español.

Esta ley constitucional probablemente en su mayor mal fue la de empeorar las relaciones entre los de la etnia negra de ascendencia inmigrante y el resto de la sociedad panameña. La Constitución de 1941 reflejaría la más de una década en la historia de constantes aumentos en el comportamiento intolerancia racial y el fanatismo basado en raza entre los panameños criollos, los unos de ascendencia Westindians y los otros de ascendencia rurales. La Constitución aún iba a dar mas excusas a los estadounidenses Zonian de la raza blanca Gold Roll, para estar refortaleciendo sus restricciones raciales.

El sistema imperante en la zona canalera que desde sus dias de concepciones fue la del oro y la plata, para en especial los Westindian esos quienes en esas horas de la historia habían llegado a depender del sistema, que hacia operar el Canal de Panamá.

Mientras tanto los de la raza estadounidenses en esos momentos de la historia estuvieron jugando el papel de protectores benévolos de los negros de la Zona del Canal. Fue durante este período en la historia que los funcionarios administrativos de la Zona utilizarían la nueva Constitución Panameña de 1940, para desalentar a sus ciudadanos Negros estadounidenses, para completamente negarles solicitudes de empleos en los departamentos de recursos humanos de la zona del canal.

Diez cortos meses después de la aprobación de la nueva Constitución de Arnulfo Arias Madrid resultaría ser que él iba ser derrocado, por un golpe de estado en pronunciamientos de la Guardia Nacional, mientras estuvo temporalmente fuera del país. Ricardo Adolfo de la Guardia asumió la Presidencia, y a pesar de que él no estuvo aplicando vigorosamente las disposiciones de ciudadanía de la nueva Constitución u otras disposiciones restrictivas, de la ley en el país, de hecho, él si animaba la mareada discriminatoria del racismo y acentúan las medidas restrictivas, basadas en raza, y el color de la piel del ciudadano y del idioma materno para distinciones entre la población.

En el año de 1946, esa Constitución de 1941 fue suplantada por una nueva Constitución en que se refiere a la nacionalidad, pero, en general, las restricciones a toda una juventud de niños y jóvenes nacidos en Panamá de padres extranjeros, en particular de la etnia negra Westindian, iban a permanecer como artículo en el párrafo 9b de la nueva Constitución.

En 1947 Don Pedro Rhodes y George Westerman impulsan el tema sobre las cuestiones de las violaciones de los derechos constitucionales de los de su etnia, aprovechando el hecho de que su país Panamá fuese signatario de la Carta de Naciones Unidas contra la discriminación, contra ciudadanos nacionales nacido ciudadanos en territorio de países estados, basado en su color y su raza. En un artículo que apareció con firma de unos de los asociados del semanario Panamá Tribune el 23 de noviembre de 1947, que daba lectura aduciendo “Asalto abierto al racismo en Panamá y del Ministerio de Relaciones exteriores de Panamá”. El artículo se refirió a las cartas enviadas por Rhodes y Westerman al Presidente del país acusándolos de violaciones a los derechos constitucionales, a toda una ciudadanía que es contra todo lo que advierte la Carta abierta de la ONU.

Una vez más, la única reacción a estas nuevas demandas para rectificaciones constitucionales por parte de legisladores Panameños fue hacer lo mínimo. Entre tanto las cláusulas de esa constitución que fueron las cláusulas más restrictivas y perjudicial nunca fueron revocadas. En presiones abiertas a la población Westindian, sin embargo, fueron reducidas cuando varios avisos en los periódicos locales aparecieron dando en efecto sentir de que en efecto “los inmigrantes prohibidos ya no eran prohibidos.” Mas de esos anuncios en los medios de comunicación social estuvieron invitando a padres de la etnia Westindian a que se acercaran a registrar a sus hijos libremente en las escuelas públicas, anuncio que de hecho, comenzaron a aparecer regularmente en los medios locales.

Nuestra historia panameña nos relata que no fue hasta el año de 1972, sin embargo, cuando una nueva Constitución Política, totalmente nueva y reestructurada iba a suplantar a ese modelo de hacer leyes de 1941 en que las cuestiones de raza, clase y origen nacional, incluso fueron contempladas específicamente en todo ese nuevo documento. Las referencias antiguas de ” la clase inmigrantes prohibido,” no han aparecido en posteriores leyes ni en la nueva Constitución. Aunque todavía el problema de la raza persiste en ser evadido en cambio, nosotros aquí estaremos ofreciendo más información acerca de los futuro aspectos de raza y clase.

Esta historia continuará.

One response to “La Constitución Panameña del 1941 y los Inmigrantes Prohibidos

  1. muy bueno todo gracias.