Lord Cobra- El Eterno Trovador-2 da Parte

Lord Cobra

La Panadería “La Estrella” (un matahambre del barrio en la cercanía), a sólo media cuadra al cruzar la calle, hacía juego con el ambiente de niños callejeros. El Marañon de mis recuerdos, incluso, sigue siendo uno de los sectores más pobres de la Ciudad de Panamá. A menudo aquel entorno era sede de ráfagas de creatividad improvisada de nuestro querido “Lord Cobra,”- todo gratis para nosotros los chiquillos de la vecindad que no podíamos entrar a esos lugares prohibidos niños.

Eran tiempos en que cualquier vecino de patio subía el volumen de su radio para atraer a los niños y niñas de la vecindad sobretodo los domingos por la mañana mucho antes del “¡Sálvese quien pueda!” del locutor Víctor Julio Gutiérrez de la Lotería Nacional. Era para congregarnos a escuchar las primeras notas de los famosos ukeleles de los Calipsonios los “Hijos de Westindian” que conocíamos como nuestros vecinos y quienes podíamos identificar con facilidad.

En Lord Cobra todos coincidíamos que sabía implantar su verdadera soberanía musical con su voz fuerte, pomposa, real y sensacional unida a su notable e inigualable sonrisa al cantar en el nativo dialecto de sus raíces. Como maestro del género daba luz a esa profanación de dicción con un control de respiración y una espiritualidad que solo él como hombre negro sabía cursar con un solfeó básico toda vez con un flirteo de idiomas en Español, Inglés y Francés.

Para nosotros que nos hacíamos custodios culturales nos presentaba una mezcla en parches con una curiosa fusión dialogal en sinfónica armonía- una mezcla de su paladar con el sudor heredado de lo hondo de esa “Gran Zanja” panameña. Como todo un gran monarca Panameño estaba en la misma liga del querido y respetado Mighty Sparrow y Lord Kitchener, y con otros iconos de los grandes del mudo del Calypso Caribeño en jiras competitivas.

Aquella composición que llamó “Banana”, un Calypso internacionalizada, fue una de sus composiciones favorita hecha bailable. Antes de su muerte, sin embargo, escribió su última melodía, “Panamá, Mi Tierra Nativa,” o “Panamá My Native Land” que meses antes de la reversión del Canal, presentó a sus parientes como tributo a la tierra de su nacimiento en la ocasión de la celebración de haberse ganado su soberanía al recibir la vía acuática. Uno de mis Calypsos favoritos de Lord Cobra es “Bautismo,” que hemos incluido en esta entrega para su deleite. Trae a memoria recuerdos de mi infancia y cómo Lord Cobra había capto la imaginación de nuestra generación de niños Westindian logrando conservar una parte importante del Caribe para la República de Panamá.

En 1996, en la tranquilidad de su hogar, el Señor Wilfred Berry había decidido dedicar sus últimos años al Señor, Nuestro Dios, entregando su vida entera a la Iglesia de Dios en Cristo, notable en nuestra historia como la vieja Christ-Church-by the Sea, sede de numerosas misiones entre sus antepasados desde antes del 1904 en Panamá. Fue donde junto a su esposa y compañera de 20 años, Doña Gloria de Berry, llegaban a orar a diario a su Dios. Enfermo y cansado de esas largas travesías y su labor artística quería descansar de todas obligaciones mundanas.

Sin embargo, Lord Cobra aún estaba consciente del impacto de sus composiciones en Inglés- ese lenguaje que siempre habló y que además había se proponía continuar sin perder tiempo. Como una misión cultural seguía componiendo y cantando esos Calypsos de su inspiración que databan desde los días de su juventud.

Fue en un extraño homenaje que se le ofrecía en la estación de radio RPC, conducido por el locutor de radio Jacobo Salas, que presentan al ilustre Lord Cobra ese día sábado, 22 de abril, del año 2000. Para todos los asistentes era ocasión alegre sin saber que solo seis días después el Gran Señor, Lord Cobra, dejaría de estar con nosotros en esta vida en donde vivía en su humilde hogar de Cativá, lugar que se encuentra en las afueras de la Ciudad de Colón.

El viernes 5 de mayo, del año 2000, el cuerpo del ilustre Lord Cobra fue colocado a eterno descanso en el histórico y cultural Cementerio de Mount Hope o Monte Esperanza.

En ese día los desfilaron por toda su Ciudad de Colon, desde la calle 3ra y la Avenida Central hasta la Calle Decimoquinta en la famosa área que antes era Bamboo Lane. En esta velada ciudadana se le dio una verdadera despedida de toda una horda de Colonenses que lo amaba. En frente iba una batería de músicos, viejos amigos, familia y aficionados, habiéndole dado una despedida muy emotiva.

Al llegar al cementerio los músicos se sintieron inspirados coreando varias de sus melodiosas Calypsos, canciones del alma, que les había traído tanta alegría a tantas personas en el mundo. La última que cantaron fue ese “Bautismo,” que fue parodia de un bautizo protestante. Como una de mis favoritas la quise compartir con ustedes, nuestros fieles lectores.

Hágase CLICK abajo para escuchar uno de sus mas populares calipsos “Baptism”.

3 responses to “Lord Cobra- El Eterno Trovador-2 da Parte

  1. Magnífico artículo que rescata parte de nuestra herencia y patrimonio cultural!

  2. Antonio Chu wong

    Conocí a Lord Cobra ya pasado los mejores años de su gloria artística. Persona jovial, humilde. Dispuesto a contarte de su vida, de sus experiencias artísticas. Recuerdo que contaba sobre un mano a mano que tuvo con el legendario Mighty Sparrow, en desaparecido lugar de baile de Colón. Al final de la jornada se formó tremenda trifulca por que los fans de uno no aceptaba el veredicto que daba ganador al otro. Hablaba de sus viajes y no dudaba en regalarte una tonada de sus mejores éxitos. Es que el amó lo que hizo y que lo llevo a grado de excelencia: música calypsonian.

    • Señor Antonio,

      Reciba nuestros afectuosos saludos. Lord Cobra era único en su clase y ha dejado un gran y rico legado a tanto nosotros los Panameños como el resto del mundo. Aun recibimos saludos de todas partes del mundo en nombre del Gran Lord Cobra: lugares como Grecia, Rusia etc.. Su música y estilo era contagiosa en todo el mundo.

Leave a Reply