La penitenciaría en Culebra 1906Imagen: NARA
Joaquín Beleñoautor de la obra “Gamboa Road Gang”
La necesidad de mantener orden y total control, especialmente de la horda trabajadora en el padrón del Silver Roll, era requisito obvio, si la meta de construir el Canal llegaría a lograrse. La fuerza policial del Canal de Panamá fue establecida por los funcionarios del Canal y autorizada por esa misma administración para hacer cumplir ese control social de numerosas maneras a su disposición.
En los años en que comenzaría su labor tres diferentes unidades de esa fuerza policial existieron. Había el grupo “élite” como tal, que abarcaría en sus filas cien policías norteamericanos blancos. Entre sus deberes estuvo la coordinación de servicios de seguridad, la recaudación de inteligencia usando de agentes vestidos de civiles, además de la supervisión de los pocos oficiales de raza negra, manteniendo enlace con otras agencias de seguridad, que incluía a la de Panamá y también la administración, y mantenimiento de las Policía Nacionalcárceles en la Zona del Canal.
Además, estaba entre sus rangos un número igual de policías Westindian cuyos deberes era el patrullaje de las calles y los campos de trabadores. Sus labores en si consistía en el control de su “propia gente” ya que se preveía que estarían entre ese sector propenso a la mayoría de los conflictos o “problemas” que se pudieran esperar.
Este ultimo punto fue la que encontramos muy interesante ya que desde todas las perspectivas históricas y observaciones personales, el comportamiento pacífico y no-agresivo del individuo Westindian era característica muy notable de su vida en la Zona del Canal norteamericana así como en las áreas donde vivían controlados por el gobierno de Panamá. De hecho, los norteamericanos blancos no nos han legado expedientes históricos de haber temido violencia alguna de parte de las gentes Westindian. En cambio, todos los acontecimientos históricos que se han contado de la Policía de la Zona del Canal han resaltado sus métodos de intimidación y el hecho de que ellos tomaban crédito a menudo, aunque tantas veces inmerecido, de haber hecho reinar la paz en toda la Zona del canal de Panamá.
Hablemos entonces de esa tercera forma de control social que era conducida por la fuerza policial Panameña, que, a menudo, era supervisada por los norteamericanos. Así fue que se pudo ver ampliada la energía y el control de la Policía de la Zona del Canal en todo el país de Panamá.
“Gamboa Road Gang” o “La Cuadrilla de Camino a Gamboa,” una novela por Joaquín Beleño, es basada en un caso de la vida real y señala los abusos y la injusticia de las fuerza policíaca de la Zona del Canal de Panamá. El protagonista Ata, un joven Westindian, fue encarcelado en la prisión de Gamboa y condenado a servir una sentencia de cincuenta años. Su crimen: el haberse enamorado de una joven blanca norteamericana de la zona conocida por el seudónimo de “Zonian” como se les llamaba a los del padrón del Gold Roll.
Atormentado por la injusticia de su cautiverio y notando la traición de su querida al estar obedeciendo los dictámenes de su familia y de su “gente,” los norteamericanos blancos, llega a el máximo punto de desesperación. Fue al estar escuchando que ella se había retractado de estar involucrado con el negro que Ata entonces decide suicidarse y, confrontándose a sus carceleros, lo acribillan a balazos.
Es preciso notar que la actividad criminal, de hecho, actividades dignas de encarcelamiento eran absolutamente mínimas, para la cantidad de gente que estuvo habitando la Zona del Canal. En comparación con los estándares de hoy uno puede en veces estar recordando con cierta nostalgia esos tiempos históricos. Fue verídico que en esos entonces la mayoría de individuos arrestados usualmente recibía generalmente multas u sentencias de encarcelaciones a corto plazo.
El año de 1912 fue probablemente el año en que las estadísticas revelan que el máximo de personas detenidas fueron de 7,000. De esos, los norteamericanos y los panameños comprendían cerca de 9% por cada grupo, los jamaicanos comprendían el 19%, los Barbadianos el 24% que fue el grupo más grande entre los arrestados, y los Martiniqueños con el 4% los menos arrestados.
Los crímenes citados eran de conducta desordenada, callejeo, ratería menor y la vagancia. Las multas fueron deducidas de los salarios de esos que estuvieron empleados. Para crímenes más serios había cancelaciones en la penitenciaría administrada por el ejército-norteamericano en Gamboa, reservada para sentenciados a cadenas más largas.
Es notorio que en el año de 1913, año, quizás, en que el número de reos más grande fuera registrado, habían 133 reos condenados según expedientes y ese numero jamás fue empatado a través de la historia del Canal. Los negros Westindians, los norteamericanos y los panameños comprendían el bulto de los internos y ellos fueron confinados a galerías separadas. Después se vería una constante disminución de reos después de la construcción del canal.
En nuestra entregas siguiente tomaremos una ojeada más precisa al cómo la Policía de la Zona del Canal creaba conflictos y, además, desarrollaba una actitud depredadora y abusiva con sus tácticas rapaces para ejercer su total control.
Esta historia continúa.

