Los Asentamientos de Plata- Paraíso, CZ 1ra Parte

Este carruaje servía de ambulancia y carro funerario. circa 1909

Arriba: Imagen de postal de una ambulancia
de la época de construccción del Canal semejante
a las que supervisaba mi abuelo, Joshua Austin Reid.
Abajo vemos a la división de dragado en Paraíso circa
1920. Imagenes gracias a CZimages.com


Considero a mi abuelo,
Joshua Reid, como mi primer vínculo con el asentamiento de plata denominado Paraíso. Era él uno de los muy pocos legendarios “
blancosWestindian” por ser él un mulato pelado, confundido a veces con un hombre blanco.

Era oriundo de un lugar llamado Easington en Jamaica lugar que queda en la costa del sudeste de la isla. A mi entender llega él a Panamá en 1906 y encuentra inmediatamente trabajo. Su empleo fue tener que trabajar en los profundos “cortes” donde poco antes habían existido altas montañas y por donde luego transitarían embarcaciones de alto calado. Pronto se convierte en uno de los “jefes jamaicanos” que supervisa la distribución de suministros hasta el otro extremo de la Zona en la costa Atlántica.

Por el año 1908 lo cambian dándole el trabajo de Director del Dispensario en Paraiso, donde desempeña sus grandes responsabilidades y vive hasta la llegada a Panamá de mi abuela, su futura esposa. Como los galenos en su mayoría eran Americanos de raza blanca y nunca aparecían en esas regiones segregadas y muy apartadas, el Director del Dispensario médico era persona sumamente importante para los aldeanos todos de la raza negra. Trabajaría así encontrándose con todos los rangos de la medicina imaginables y con suma confianza dispensaba medicamentos, recibiendo y refiriendo pacientes de la planilla de plata para su hospitalización y cuidando de pacientes no internados, como casos autorizado por el Hospital General de Ancón a kilómetros de distancia en Balboa de esa Zona Canalera.

Además era supervisor de varios ayudantes y conductores de las ambulancias que transportaban pacientes e individuos fallecidos al hospital y su morgue cercana. Trabaja en esa capacidad médica hasta el año 1913 cuando llega mi abuela, Fanny Elizabeth McKenley, a suelo Panameño desde Jamaica. Luego de su encuentro se casan casi inmediatamente. Ambos se habían conocido mucho antes de que Joshua decidiera embarcarse a Panamá y, según mi abuela, se habían comprometido en Jamaica antes de su salida.

Era seguro, sin embargo, que con ese trabajo en el dispensario no iba a poder mantener a una familia con el puesto en que la paga no había cambiado desde que había aceptado el nombramiento. Según mi abuela, él decía que la paga era “demasiado pobre” para sostener familia alguna. Luego de tener que mudarse de la zona del canal encontraron cuartos en un sitio en los barrios de Panamá conocido como la “Zona de Guerra” en el distrito de San Miguel en Calidonia.

La siguiente es una breve historia del Asentamiento “Silver Roll” o de Plata de Paraíso, de la Zona del Canal, que hubo de ser un fascinante conglomerado de actividad en esos días de la historia panameña.

Paraíso, palabra castellana que significa “paraíso terrenal,” se convierte en una parada conveniente para los viajeros de la ruta terrestre durante la estación seca a lo largo del camino entre el mar Atlántico y el Pacífico desde los días coloniales de los españoles, también conocida como la “ruta de Panamá.” Según la leyenda, Sir Henry Morgan, quien por primero vez vio la vieja Panamá desde la cima de una colina llamada “El Cerro de bucaneros,” cerca de Paraiso, quedó cautivado por su belleza.

Durante los “Días del Ferrocarril,” cuando las líneas férreas y los planes eran presentados para el ferrocarril entre las dos costas, los topógrafos e ingenieros descubrieron viejos e históricos caminos que conducían al “valle ondulado y muy hermoso llamado Paraíso, El Paraíso, que estaba rodeado por colinas cónicas muy altas en donde la naturaleza, como en una profusión extraña, pareciese haber expendido su abundancia más codiciada.” Así escribió F. N. Otis, cronista de la época. Aun hoy si uno es tan afortunado como para poder subir una de las bellas colinas en ese Paraíso en un día claro, usted puede ver claramente hasta las torres de Panamá la Vieja.

Aparte de su valor y utilidad estratégica para los franceses y, más tarde para los Norteamericanos, como sus jefaturas para sus talleres de tornería y maquinaria, además de ser su lugar de descarga de sus desechos de dragado durante la construcción del canal, Paraíso era conocido por sus puras y cristalinas aguas. Poseía fuentes de agua pura con un singular sabor maravillosamente azucarado. Paraíso era el único asentamiento a lo largo de la línea férrea en donde el agua se extraía de posos naturales que podían usarse directamente de los grifos tal y como procedían de su estado natural sin tener que primero hervirla.

De hecho, en 1905, una planta de embotellamiento de Coca-Cola fue fundada en ese asentamiento para aprovecharse literalmente de esta fuente de agua pura y natural que partía de fuentes naturales en ese vecindario. Tan abundante era el flujo de agua que las fuentes también proveían agua potable al asentamiento de Corozal a unos pocos kilómetros apartados de allí y de muchos asentamientos de la era de las construcciones. La planta de Coca-Cola fue eventualmente vendida a la compañía Panamá Coca-Cola y posteriormente mudándose de Paraiso luego de la época de la construcción en 1914.

Esta historia continúa.

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