Los Asentamientos de Plata – La Boca 1ra Parte

Imagen CZbrats

El asentamiento de La Boca en la Zona del Canal tiene, así como los otros asentamientos de raza negra o los designados de Plata o Silver, una historia fascinante e ineludiblemente entrelazada con la historia de ambos proyectos como el Ferrocarril de Panamá y la construcción del Canal de Panamá.

Hemos descubierto un artículo maravilloso de una revista llamada The Panama Canal Review, que en su edición del 4 de junio de 1954, esboza descriptivamente la historia básica del asentamiento de La Boca y sus residentes. Nos place poder compartir con Ustedes su contenido en las próximas entregas con respecto a La Boca. Por supuesto que haremos bien en recordarles que ese término que usaban entonces los administradores de “tarifa local,” (local rate) en dondequiera que aparezca en nuestros escritos, es sinónimo del Silver Roll, trabajadores de Plata o negros Westindian. Eran ellos pagados con la “tarifa local” panameña y no con la tarifa que se pagaba en Norteamérica. La comunidad de La Boca era una de las denominadas comunidades de “tarifa local.”

Es verídico concluir que si una sección de los rieles del ferrocarril de Panamá no se habría hundido más de seis pies una mañana de 1907 – The Mouth o “La Boca” – no hubiese estado en donde está situado hoy. El área de La Boca pudo parecer los alrededores de los contornos de las esclusas de dos etapas que están en Miraflores en vez de lo que es hoy – una de los asentamientos más antigua de las segregadas o de la tarifa local- de la zona del canal.

El plan del canal había sido de tener dos sistemas de esclusas, el uno en Pedro Miguel y la otra cerca de la Colina de Sosa (Sosa Hill). Debieron haber sido separadas por un lago grande que iba a conocerse como el Lago Sosa. Para esos entonces no todos los hombres claves de la administración del canal como – John F. Stevens, entre ellos – estuvieron de acuerdo en aprobar esa idea pero había comenzado el trabajo sobre la represa para el lago.

Después que la sección de rieles ferroviarios cercana a La Boca se hunde repentinamente y un caballete se derrumba, el Jefe de ingeniería George W. Goethals designa una comitiva para que se estudie los sitios en que se iba a construir las esclusas. Eventualmente se identifican los lugares ideales para las esclusas y La Boca vuelve a su estado anterior como Terminal en el Pacifico para el Ferrocarril de Panamá y único puerto en el Pacífico entre Callao del Perú y la Salina Cruz en México en donde buques de mar profundo podrían descargar en un embarcadero. Parece hoy extraño leer que la transferencia proporcionó no sólo fundaciones más estables sino que mejoró la protección contra el bombardeo del mar Pacifico durante la segunda guerra mundial.

Por lo que va de su historia, La Boca pasó por tres fases. En La Boca el viejo camino desde la ciudad de Panamá a ciudades que ahora se consideran estar en el “interior del país” cruzaba el Río Grande. Los de la compañía del Canal Francés, como los norteamericanos más adelante, utilizaron el valle de la Río Grande como su línea de extremo meridional para su línea final del canal. En 1881 comenzaron a construir talleres en La Boca donde sus grandes rastras podrían ser ensambladas.

Un historiador divulga en sus reportes que la compañía Francesa prestó bastante dinero al Ferrocarril de Panamá para la construcción de un puerto profundo y de un embarcadero del acero de 960 pies. Este embarcadero, que eliminó el viejo sistema de alumbrado, que todavía está esta en su lugar aunque se ha cambiado mucho en apariencia. Así como hicieron los americanos más adelante, los franceses hicieron planes para unas esclusas de doble cerca en La Boca. Al vender la compañía Francesa sus intereses a los Estados Unidos en 1904 los edificios y los muelles en La Boca se incluyen como parte de las propiedades transferidas. No ha habido mejor descripción de esta fase de La Boca que la siguiente informe de 1905 de La Comisión del Canal Istmico (ICC):

“La ciudad esta dividida en dos partes por los rieles del ferrocarril y sus yardas ferroviarias. De un lado todos los edificios son poseídos por los Estados Unidos y en el otro lado casi todos los edificios fueron erigidos por ciudadanos privados en la tierra arrendada de la vieja Compañía Francesa. Todos los edificios en esta ciudad son poseídos por los Estados Unidos y se están reacondicionando y reparando; varios de los más destartalados fueron destruidos y en su lugar se han erigido dos grandes cuarteles cómodos, uno para solteros y el otro para los empleados casados que trabajan a estas partes.

Las reparaciones en las viejas casonas han alcanzado tal punto de que es apropiado mencionar que esta porción de la ciudad se ha reconstruido y en vez de ser un peligroso punto de plaga, la ciudad ahora se ha convertido en un campo modelo con casas en buen estado de reparación, pintados recientemente, proveída de luz eléctrica, un sistema de agua y un buen drenaje. Un buen camino de pavimento Telford construido por La Comisión conecta La Boca con las cercanías de la ciudad de Panamá.”


Esto fue escrito después de que dos casos de la
peste bubónica hubiesen contagiado a La Boca. La cuarentena resultante interrumpió el sistema del transporte y causó que medidas rigurosas se impusieran por las autoridades sanitarias.

Un especial agradecimiento a CZbrats por proveer este artículo.

Esta historia continúa.

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