Imágen del Cristo Negro de Portobelogracias a monumentoshistóricos.com
Con los años muchos milagros importantes se han atribuido al Cristo Negro de Portobelo. Sin embargo, el milagro mejor conocido es, probablemente, el que se asocia con el cantante popular puertorriqueño, Ismael Rivera. En 1975, “el Brujo de Borinquen” estaba a punto de retirarse completamente de su carrera artística debido a su apego crónico a las drogas.
En una de sus muchas visitas a Panamá, el país que él consideraba su segundo hogar, “Maelo,” como muchos lo conocían cariñosamente, habla con su “hermano,” su gran amigo Pedro “Sorolo” Rodriguez y él le recomienda que le entregue su vida al Santo que en Panamá había hecho tantos milagros increíbles. Rivera, no muy convencido, acepta la invitación y ambos viajan a la iglesia de San Felipe de Portobelo, situada en la comunidad costera en el lado atlántico panameño. Rivera le solicita al milagroso permitirle dejar su tenaz adicción a las drogas y continuar cantando. Ahora, antes de viajar a Panamá, los doctores de Rivera le habían advertido que su adicción era cosa seria y que si él no lograba traerla bajo control podría pronto olvidarse de su carrera musical.
En esa etapa de su vida el cantante se había alejado casi totalmente del escenario y su carrera musical estaba en franco derrumbe pero, una vez que le entrega su vida al Nazareno, su situación comienza a dar un giro notable. La influencia del Santo en la vida del cantante lo motiva a dejar las drogas y reasumir su profesión. Una vez que se recupera y en cumplimiento de su promesa, “Maelo” vuelve a Portobelo cada 21 de octubre, a partir del 1975 hasta el 1985, dos años antes que un caso de cáncer de la garganta termine su vida el 13 de mayo de 1987, a la edad de 56 años.
Luis Gooding, otro de sus más íntimos amigos cuenta cómo “Maelo” “estaba empapado en ‘el vicio’” y que a su llegada a Panamá le ofreció siete años de penitencia al Santo a cambio de su ayuda. La manda consistía en caminar desde el distrito popular de El Chorrillo en la ciudad de Panamá, hasta Portobelo, un recorrido de, por lo menos, tres días a pie, exponiéndose al sol intenso y las copiosas lluvias y durmiendo a la intemperie en cualquier lugar que lo alcanzara la noche.
De hecho, los peregrinajes anuales de Rivera a través de las calles de Panamá hacia Portobelo llegaron a ser cada vez más famosos al punto que una muchedumbre tradicionalmente lo esperaba a lo largo del camino para acompañarlo cantando las canciones que él había hecho tan famosas a través del mundo, hasta que él llegaría la iglesia. Las procesiones del Nazareno se convirtieron entonces en una celebración realmente popular y religiosa.
Los milagros del Cristo Negro no sólo han cautivado personajes como Ismael Rivera. Era muy común ver en las procesiones de este Santo a los grandes Soneros como Celia Cruz, Pete “El Conde” Rodriguez, Cheo Feliciano y Gilberto Santa Rosa, entre otros. Han considerado al Cristo Negro el Santo de los Soneros.
Al regresar al mundo de la música Rivera escribió varias canciones que se convirtieron en grandes Hits, entre ellos, el que está dedicado al Cristo Negro titulado “El Nazareno.” Ha sido 21 años desde la muerte de Ismael Rivera pero él continúa pagando sus votos al Cristo Negro con la canción que compuso y la cual se puede oir incesantemente en la radio Panameña, sobretodo, durante la celebración del Santo durante el mes de octubre.
La presencia del “Brujo de Borinquen” en Portobelo se ha sentido con más intensidad a través de los años, pero en el 2000 los devotos al Cristo Negro junto a los fanáticos de Rivera decidieron dedicarle un busto al cantante y colocarlo en la misma entrada de la iglesia de San Felipe de Portobelo. La escultura de “Maelo” porta un gran crucifijo de madera con la imagen del Santo alrededor del cuello. La escultura mide un poco mas de un metro de alto y se monta en una base de concreto de 24 pulgadas de alto. Su construcción les llevó a artistas panameños unos 53 días en su confección.
Hoy por hoy, los peregrinos de Portobelo pueden rendirle homenaje a su venerado Cristo Negro y a su querido “Maelo,”- Ismael Rivera- el hombre y artista que compartió con todo el alma su amor por el Cristo Negro.
La Polémica
Las celebraciones de El Cristo Negro de Portobelo no sólo han sido famosas debido a las personalidades que concurren anualmente a las grandes procesiones. Se han convertido en el foco de controversia por parte de la Iglesia Católica y de los grupos de derechos humanos que consideran las severas penitencias o “mandas” que le ofrecen al Santo extremadamente dolorosas y reprehensibles ya que son auto infligidas.
Durante las celebraciones de octubre la televisión Panameña está repleta de escenas de devotos del Cristo Negro marchando de rodillas por el camino con sus extremidades gravemente dañadas por la superficie áspera del camino mientras que otros hacen el recorrido cargando algún pariente que ha sido beneficiado por el Santo en su espalda.
Hay también imágenes de los ardientes penitentes que caminan mientras algún compañero les sostiene una vela encendida goteando cera caliente sobre sus espaldas en señal de devoción al Cristo Negro, y otros se azotan despiadadamente por todo el cuerpo.
Las escenas dolorosas que se transmiten por cadena nacional han generado gran polémica, sobretodo, entre la Iglesia Católica Panameña y los grupos de derechos humanos que consideran estos actos de devoción reprochables. De hecho, el número de devotos que han tenido que ser llevados a la sala de emergencia de los hospitales locales y las clínicas de la Cruz Roja y otros grupos de socorro a lo largo del camino a Portobelo ha sido considerable.
La alta jerarquía de la iglesia, por su parte, ha hecho súplicas urgentes a sus feligreses para refrenar sus actos de penitencia al Santo, pero nada ha podido disminuir su fe en el Cristo Negro. Las enérgicas amonestaciones de la iglesia, sin embargo, no han convencido a los fieles seguidores que abandonen estas prácticas dolorosas. Al contrario, han logrado aumentar la popularidad del Cristo Negro.
Adicionalmente, se observan a las etiquetas negativas que han sido generadas por la prensa y por los grupos críticos de estas “prácticas barbáricas.” Muchos incluso han llegado a considerar al Nazareno como el patrón de los “maleantes,” los ladrones y los criminales y su celebración como una forma de idolatría. Esta actitud se encuentra especialmente entre los grupos protestantes.
Mientras tanto, las celebraciones religiosas del Cristo Negro de Portobelo continúan siendo las más populares de Panamá, y aunque Ismael Rivera ha dejado de estar físicamente presente, aun queda mucha gente que continúa la tradición, cantando, con campana, tambor y maracas en mano, la canción de “El Nazareno.”
Esta historia continúa.



