La Nómina de Plata- Facilidades Separadas y Desiguales

Un antiguo imágen postal del Comisariato de La Cascadas (nómina de oro),
hoy bajo agua. Gracias a www.czimages.com

Los privilegiados americanos blancos recién reclutados por las oficinas del reclutamiento del canal en Nueva York, Nuevo Orleans, y en otras partes de los Estados Unidos, llegan a tierra Panameña con la mentalidad del sistema “segregacionista.” Aunque, y contrariamente a la creencia común, la mano de obra americana era casi enteramente norteamericano al principio, tal era la actitud de los recién llegados blancos que parecían haber sido reclutados por la más radical de las racistas sociedades secretas. 

Generalmente, estos nuevos trabajadores privilegiados encuentran muy poco con que estar en desacuerdo con el sistema de segregación que vienen a encontrar. Habían llegado, al parecer, con órdenes no escritas de mantener la separación de las razas aún más separadas de lo que aparentaba ser en esa Zona del Canal de Estados Unidos.

Esta “actitud del Mayflower” afecta a los pocos negros americanos que también son separados de sus contrapartes blancas, y al principio vivirían juntos con los Westindian en los apartados municipios reservados para los empleados negros. Debemos observar que en 1906 cuando apenas comienzan las degradaciones de Oro-a-Plata y expulsan a los Westindian de la nómina de oro, los americanos negros permanecen allí por un corto plazo.

Sin embargo, a medida que se van definiendo las políticas segregacionistas de la administración del canal y se va reduciendo el reclutamiento de los negros americanos, se les comienza a ofrecer una categoría “especial” dentro de la nómina de plata en la cual podrían solicitar la licencia por enfermedad y la licencia casera pero no podrían tener acceso a las viviendas, los comisariatos y a los “clubhouses” (lugares de esparcimiento) de la nómina de oro. Esto virtualmente elimina a los negros americanos de la nómina de oro. Entre la documentación de el 1928 encontramos que solamente 23 negros americanos estaban empleados en la Zona del Canal y “todos salvo algunos estaban en la nómina de plata.”*

Durante esos primeros años cuando la construcción del Canal estaba en su etapa crucial los Westindian, que eran los empleados predominantes, tuvieron que, por necesidad, estar disponibles para sus empleos de modo que tenían que vivir cerca. Resulta que durante estos años también vemos el surgimiento de los municipios negros de la Zona del Canal con su “aspecto y actitud de la nómina de plata.” Comprensiblemente, estos municipios comenzarían a originarse alrededor de los comisariatos de “plata,” que, para ellos, serían virtualmente los únicos lugares en donde hacer sus compras.

Haciendo compras en los comisariatos, los almacenes de la Zona del Canal, complejos gigantescos de variedad y los primeros en su clase en el mundo, se convertiría en una de las actividades principales para las amas de casa negras y blancas recién llegadas. El comisariato tanto para la nómina de oro como para la nómina de plata se transformaría en una “experiencia,” por decir lo menos, ya que estos estaban surtidos con todo lo que una persona de la clase obrera pudiera imaginar o desear. Los comisariatos, mucho como los grandes emporios o almacenes por departamentos, vendían mercancía tanto fresca como preservada, alimentos secos, ferretería, regalos y novedades, medicamentos sin prescripción, juguetes, ropa (sobretodo ropa de trabajo), ropa interior, zapatos, postales y muchos otros artículos. Eran conocidos por la alta calidad de su mercancía así como la disponibilidad de su mercancía durante todo el año.

Este aspecto, en una atrasada nación centroamericana como Panamá donde prácticamente no existían almacenes y establecimientos de venta de alimentos, era extremadamente atrayente para los trabajadores recién llegados. Prohibidos de hacer compras en los comisariatos de la nómina de oro, los comisariatos de la nómina de plata luego fueron construidos y aunque no estaban tan bien abastecidos como sus contrapartes de oro procuraban, sin embargo, proveer a “la gente de plata” lo mejor que pudieran ofrecer.

Inacostumbrados a tales atavíos modernos, tanto los clientes blancos como los clientes negros podían disfrutar de alrededores limpios, bien iluminados con áreas lisas y pavimentadas alrededor de los complejos de compras. Los cajeros negros estaban siempre listos, respetuosos y alegres por ayudar a los inexpertos compradores pagar por su mercancía y había siempre vendedores departamentales allí para proporcionar servicio rápido y de alta calidad. La seguridad, especialmente en los “comisariatos de plata,” no era pasada por alto aunque siempre se centraba en preservar la idea de la dominación blanca. Los detectives y el policía del almacén servían como una demostración omnipresente del control blanco. *

*”Black Labor on a White Canal- Panama 1904-1981” by Michael L. Conniff, The University of Pittsburgh Press, 1985.

Esta historia continúa.

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